Ninguna lección es tan instructiva como la que desmiente una convicción.
El futuro va siempre de cara pero casi nunca se le ve venir.
Un grupo de necios nunca elegiría a un sabio como líder;
un grupo de sabios nunca elegiría ser liderado.
Con los demás nos mostramos como somos;
a solas nos escondemos.
Para ser generoso no basta con dar;
también es preciso dejarse obsequiar.
Dime quién soy y te diré con quién estoy.
Si le quieres bien, procura elogiar sus virtudes;
si le quieres mal, evita criticar sus defectos.
En el recelar de la certeza está la seguridad.
La riqueza sabe a poco cuando no va acompañada de gloria.
Al igual que no hay pobres egoístas, tampoco hay ricos generosos.