El favorecido por Fortuna reniega de su existencia hasta que ésta le perjudica.
No es tan pobre el carente de recursos como el falto de imaginación.
La ignorancia, cuando se la ignora, castiga por dos.
En tiempos de euforia colectiva, lo audaz es la prudencia.
La primera vez es la que más se disfruta y menos se recuerda;
la última vez, la que menos se disfruta y más se recuerda.
Plagiar no es tan despreciable por el hecho de estafar como por el hecho de redundar.
El sabio puede expresar todo lo que siente;
el necio solo siente lo poco que sabe expresar.
El reto antiguo era encontrar una solución decente;
el reto moderno es encontrar un problema trascendente.
Cuanto mejor se sabe algo, menos convencido se está de poder enseñarlo.
Lo que procuro me esboza;
lo que evito me perfila.