La falta de alternativas es a menudo motivo de consuelo para el desafortunado.
Quien no quiero ser depende de quien aún puedo ser;
quien deseo ser, de quien no pude llegar a ser.
Debido a la desigualdad de medios, el sabio defiende la igualdad de derechos;
procurando la igualdad de medios, el necio provoca la desigualdad de derechos.
Se puede recordar a quien no se quería, pero no se puede querer a quien no se recuerda; el amor es memoria.
Dime quién soy y te diré con quién estoy.
El ignorante no sabe que es un ignorante porque no sabe qué es un ignorante.
Escuchando al sabio disfrutamos;
escuchando al necio aprendemos.
No es tan importante entender aquello en lo que se cree como creer en lo que se entiende.
Quien sea feliz, que se cuide en ocultarlo.
No hay que evitar exhibir los propios defectos, pero sí el reivindicarlos.